Soy diseñador gráfico por vocación.
Cuando echo la vista atrás siempre me encuentro realizando o disfrutando de algo artístico, en múltiples facetas distintas. Ya fuese dibujando, tocando música o soñando con una película.

Me formé como diseñador publicitario. No me siento un artista, puesto que el objetivo de mi trabajo es el de comunicar (eso sí, intentando que sea lo más bonito posible).

Mi interés por la animación comenzó al realizar diversas webs en Flash, para mí fue un hallazgo increíble… de repente podía llevar el diseño a una nueva dimensión, ¡la del movimiento!.
Y así fue como ese gusanillo creció y me hizo estudiar un máster en motion graphics. Dándome herramientas para poder seguir comunicando, ahora en este apasionante formato.

Cuando he hecho el ejercicio de analizar lo que más me gusta, he llegado a la conclusión de que es contar historias. Disfruto muchísimo produciendo un vídeo, pero también desarrollando el branding para una marca, para mí lo más importante es que el mensaje que quiera explicar un cliente se entienda. La herramienta que se utilice para ello es solo un medio para lograr ese fin.